Comiendo pollas en el parking

Uno no sabe como acaban ocurriendo estas cosas pero lo que es indudable es que suceden. Se me ocurre algo del estilo…
Sales de marcha con un colega y te encuentras a la típica golfa que está más salida que una tacha, buscando rabos que llevarse a la boca y meterse en el conejo. Si sois un poco rápidos y osados a la vez que insensatos (si no la conoces sabrá dios cuánto de tóxica es…), la emborracharéis o esperaréis a que lo haga sola, luego de eso ya estará todo el trabajo hecho. Tras la propuesta de ofrecerle un trío probablemente diga que sí sin importar el dónde. En este caso en el coche (si es del colega mejor…).

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