De visita por el nuevo salón de masajes asiáticos

Tyler estaba decidido a probar el nuevo salón asiático de masajes que habían abierto cerca de la oficina en la que trabaja, buscando un poco de paz y relajación, de cuidado de sus maltrechos pies y algún servicio especial. Pero la masajista, una exótica japonesita americana, se sintió ofendida ante sus insinuaciones, pues aquella era una casa respetable. Tras los malentendidos sobre los servicios ofrecidos y demandados, la masajista le pidió que le dejase hacer su trabajo, asegurándole que saldría de allí con una sonrisa. Tras un primer acercamiento manual, sin saber muy bien como y faltando a los principios del respetable salón, ella se vió excitada y ofreciéndole finalmente un masaje cuerpo a cuerpo con follada y final feliz incluidos.
Parece que esta exótica princesita, Rosemary Radeva es de esas mujeres que son incapaces de resistirse a cualquier polla que se les pase por delante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle contenido y publicidad de su interés. Si continúa navegando estará aceptando nuestra Política de cookies.