Deleites anales en la camilla de frotaciones

La señora Prince bajó de la habitación con intenciones de ponerse en manos de su marido para tomar un tórrido masaje, sus tacones y su conjunto de lencería pronosticaban que un combate sexual estaba a punto de librarse sobre aquella camilla. El óleo y las manos de Johnny comenzaron a hacer su papel calentando más aún el cuerpo de la MQMF, hasta tal lugar de dejarlo preparada para una buena y laxante sesión de sexo anal.

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