Julia Ann follándose a un desconocido

Su marido le paga una semana de vacaciones en un hotel de lujo con gimnasio y spa incluidos, para que se relaje y se desestrese del trabajo que tan amargada la tiene, afectando así de mala manera a si vida sexual.
Lo que no sabe su marido es que su mujer es una golfa que a poco que comienza a sentirse mejor no espera a llegar a casa para follar con el, sino que se luce delante de extraños que acaba por llevarse a su apartamento para relajarse aún más cabalgando sobre éstos y dejándose comer y fundir el chocho.

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