Madre e hija compartiendo una polla

Después de que este chico pida a su novia algo de sexo, esta se niega, pues es su hora de tomar el sol. Con un buen calentón y la sangre en la polla, el novio acude a la ducha a pajearse. Lo que no esperaba es que apareciera su suegra, que tras ver la escena se pone tan cachonda que no puede evitar agarrarle el manubrio. Y así juntos empiezan a jugar hasta que son pillados por la novia.

Aunque al principio parece enfadada, la madre tiene una capacidad de persuasión impresionante, y acaba por convencerla para compartir la buena polla de su novio.
Lo que empieza como una clase de sexo se acaba convirtiendo en un trío, donde madre e hija se unen para lograr que este chico pase un buen rato en familia.

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