Mi caliente esposa me hace una mamada y se lo traga todo

Tener una esposa tan sexy y caliente como esta es toda una suerte desde luego. Nada más acercarse a ella con la cámara a ella ya se le escapa una risa, sabe que momento del día es y estaba esperándolo con ansia. Es el momento de llevarse su merienda preferida a la boca, la polla de su marido. No tarda ni un minuto en ponerse de rodillas, bajarle los pantalones y chuparle el pene y masturbarlo hasta conseguir lo que quiere, una corrida bien servida directa a su lengua.

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