El pequeño accidente de la pintora

Jordan contrató a Mya para pintar la habitación no tanto por sus cualidades y dotes profesionales como por su rotundo y magnífico escotazo, pensando en poder tenerlo cerca y en la oportunidad de colarse dentro de él. Ya desde el principio Jordan no paró de ir y venir, dispuesto a echarle una mano mientras se comía con la mirada los dos redondos globazos que asomaban bajo el mono blanco de la señorita Nicole. Mya no le hacía mucho caso tratando de ser profesional y obviando sus manifiestas insinuaciones. Jordan entonces forzó algo las cosas y provocó un pequeño accidente que hizo derramar pintura sobre el escote de Mya y manchó así sus tetas. Jordan se ofreció enseguida a limpiarlas con un poco de agua y un trapito y cogiéndola con la guardia bajada y algo atontada por la caída, acabó haciendo lo que tanto deseaba, metérsela a la pintora hasta quedarse a gusto.

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