Ayúdame a poner cachondo a mi esposo

Summer estaba a punto de tirar la toalla, había estado toda la tarde intentando poner cachondo a su esposo Billy, pero todos sus esfuerzos habían resultado en vano, su marido leyendo el periódico no se inmutaba ni un segundo de lo que ella trataba de conseguir, a pesar de tener a su esposa contoneando su cuerpito en braguitas y sujetador alrededor de su sillón. Hasta que sonó el timbre de la puerta, cual fue la sorpresa, cuando entro por la puerta para dentro su amiga Angell para devolverle unos sujetavelas que la había pedido prestado. Angell no tardó en darse cuenta de lo que le ocurría a su amiguita y como buena amiga quizó poner su granito de arena pensando que quizás entre las dos podrían poner a Billy en su sitio. Y las dos empezaron a gatear como dos perritas en celo delante de él, Billy al momento soltó el periódico al ver semejante panorama, y paso a la acción, dos mujeres a cuatro patitas como dos perras en celo esperando ser folladas. Nunca lo vió mejor se lo montó con las dos haciendo así un fabuloso trío vecinal. Una pequeña infidelidad consentida nunca fue tan placentera para India.

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