Empezó sonriendo y terminó muy seria con el agujero rojito

Por un momento me ha extrañado que una oriental estuviera tan sonriente en un casting porno, las orientales son mujeres disciplinadas, obedientes y no suelen demostrar sus sentimientos en público. Cuando el asunto se ha puesto serio y le ha llegado el turno a su culito ya me cuadraban más las cosas, sabía que se lo iban a petar sin muchos preámbulos y la mujercita ha tirado de filosofía zen para aguantar la empalada hasta el fondo sin demostrar que en realidad le estaba haciendo un poquito de pupita.

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